lunes, 2 de abril de 2012


Eso mismo es la vida
Por Jean-Luc Nancy
"Además de aquello que produce sentido, a veces, o no sentido, hay aquello que tan solo hace camino: es decir, sentido en otro sentido, el sentido de la vida como su “continuar” que no es siquiera una dirección, (…) que no es realmente un camino, no es realmente un recorrido, sino una travesía sin bordes asignables, por lo tanto, sin referencias discontinuas,  una travesía que no hace más que pasar (lo cual se llama una experiencia) , un pasar que no hace más que continuar,  un pasado que, de hecho, pasa (lo cual se llama un duelo), un pasaje que continúa y que no lleva sino a su propio presente que pasa o más aún, a su paso presente, (lo cual podría llamarse una eternidad) –y eso mismo permanece inasible salvo en su paso, eso mismo es la vida, su sentido y su sal, su verdad que no obedece a ninguna exhortación, a ningún destino."

Tomado del libro "La evidencia del filme. El cine de Abbas Kiarostami." 
Editorial Errata Naturae. Página 43

sábado, 10 de marzo de 2012


Erland, Bergman y Tarkovski

A fines de febrero apareció en el diario una noticia de medida inversamente proporcional a la importancia del difunto. Se había muerto Erland Josephson, actor de Bergman en muchísimas películas(entre ellas Gritos y susurros y Fany y Alexander), y, como si no alcanzara, también actor de Tarkovski en El Sacrificio y Nostalgia. Esto dijo Josephson en una entrevista de 2002 sobre el genial director ruso: “Tarkovski no era un hombre misterioso, pero él era un hombre en contacto con el misterio. Si el cine de Bergman es un reto a los sueños del hombre, al inconsciente, Tarkovski retaba a la eternidad. Tenía una personalidad muy rica y complicada, pero era abierto y amable y jamás manipulaba a los actores. Lo máximo que me llegó a decir cuando no le gustó una toma que hice fue: “Qué extraña es la vida Erland”, y yo supe enseguida que algo había fallado. Él creía muy firmemente en los secretos del hombre y creía que el cine no debía mostrar sus secretos. La mayoría de los directores con los que he trabajado quieren decir todo lo posible sobre los personajes. Andrei pensaba que espectadores tenían que adivinar la mayoría de las cosas.”

Tomado de la columna Bolgspot, Revista ADN Cultura/La Nación.
9 de marzo de 2012

domingo, 5 de febrero de 2012


Román Podolsky
 La obra como registro de las cosas que pasan
Seminario de investigación sobre la dramaturgia  del actor
Abril/Noviembre 2012

Destinado a:
 Actores con experiencia profesional que quieren
escribir lo que actúan y actuar lo que escriben


Lo que vamos a hacer:
El objetivo de este seminario es investigar el modo en que se producen textos dramáticos a partir de los dichos de los actores participantes del proceso creativo.  
Tomamos estos dichos como fragmentos, partes sueltas que van quedando disponibles para su articulación como materia dramática. Así, la obra, antes que constituir el despliegue de una idea preconcebida de antemano, es más bien el resultado -incalculable en el punto de partida- de la articulación de los elementos surgidos durante el proceso creativo.

Cómo lo vamos a hacer:
Cada participante hará un recorrido que va desde la palabra hablada a su registro escrito y posterior reelaboración como situaciones dramáticas que se irán poniendo en escena para verificar su teatralidad. Así, el material acumulado se irá articulando como una obra que registra y  expresa el singular recorrido efectuado por cada participante en su proceso creativo.

Características del Seminario:
Una vez por semana, los miércoles de 19 a 22 hs.
Comienza: miércoles 4 de Abril
Termina: miércoles 28 de Noviembre
Valor del seminario: $ 380 x mes.-
Lugar: Washington 2225, entre Olazábal y Mendoza. Belgrano R-CABA
Contacto: 15 4051 4814   

Requisitos: Presentación de CV y una entrevista previa

sábado, 21 de enero de 2012


Dialogando con Victoria Monti 2:
Lo que se hace con lo que se deshace
Por Román Podolsky-Enero de 2012

Tarde pero seguro, continúo dialogando a través de estas líneas con Victoria Monti, estudiante de la carrera de Actuación de la Universidad de Córdoba, que participó en el seminario que dicté allí en el mes de agosto del año pasado.

En su momento, algunas de sus inquietudes motivaron una vuelta de tuerca sobre la cuestión de quien es efectivamente el que escribe cuando de dramaturgia de actor se trata. Las conclusiones de dicha reflexión fueron publicadas oportunamente en este blog en un artículo que titulé: “Dialogando con Victoria Monti 1: ¿Dramaturgia de actor como qué?”

 El hecho de que aquel título llevara el número 1 hacía imaginar que ese diálogo tendría una continuidad. Es que, efectivamente, me había quedado en el tintero otra inquietud manifestada por Victoria, que me parecía más adecuado tratar en otro artículo, y que se refiere  a una demanda de mayor sistematicidad a la hora de transmitir herramientas para la elaboración dramática.

Antes de escribir sobre este punto creí necesario hacer algunas pruebas en la práctica y para ello aproveché los seminarios que dicté en La Pampa y en Madrid, en octubre y en noviembre de 2011 respectivamente.  Ahora, en pleno enero del nuevo año, habiendo pensado y puesto en práctica lo pensado, cumplo con el impulso original de transformar en notas mis respuestas a Victoria Monti, completando así estos “diálogos”.

En realidad, el “ajuste” que se me ocurrió poner a prueba resultó sencillo. (Fue más difícil, como suele suceder, entender el problema que pensar la solución. O tal vez habría que decir que llegar a formular el problema ya sea parte de la solución, sino la solución misma)

Concretamente, lo que hice fue proponer que cada participante generara escenas a partir de la articulación de sus propios dichos en lugar de hacerlo a partir de la articulación de los dichos propios  con  los de los compañeros.

Lo que yo venía observando es que, en el esfuerzo de articular semejante variedad de temas  y puntos de vista, si bien se lograba atravesar ciertas convenciones de escritura, no se alcanzaba a plasmar al mismo tiempo  una consistencia dramatúrgica que pudiera llevarse a escena para poner a prueba su teatralidad.

En general, observaba que -salvo excepciones- los trabajos resultaban en agregados de frases sueltas e inconexas que, si bien hacían justicia al camino de exploración y ruptura recorrido durante los ejercicios previos, no se constituían en cambio  en escenas (o al menos bocetos de escenas) propiamente dichas. Carecían en suma, de una mínima consistencia dramática que hiciera posible su actuación.

En cambio, al proponer que la escritura tomara como insumo únicamente el material surgido de los propios dichos de cada uno (y que el resto de los compañeros había registrado para hacérselo llegar), los participantes encontraron un camino que les permitió no solo cuestionar los lugares comunes de las convenciones teatrales explorando formas de decir insospechadas, sino que también los dejó mejor posicionados a la hora de enfrentar los problemas propios de la construcción dramática (estructura, relato, conflicto, personajes, situaciones, acontecimientos, etc.).

Así, cada participante pudo experimentar la sensación de que el trabajo de ruptura y encuentro de una mirada propia más allá de las convenciones iba produciendo al mismo tiempo la acumulación, profundización y progresiva sistematización del material surgido en ese recorrido.

En suma, tratándose de los seminarios de dramaturgia en base a los dichos de los actores, lo que me va quedando claro es que los ejercicios que combinan textos surgidos de los dichos de diferentes participantes, son funcionales en los inicios del trabajo a los efectos de generar ruptura de convenciones y apertura de sentidos.

Pero una vez superada esta etapa, es preciso desarrollar esta metodología ciñéndola específicamente al tema que trae cada participante. Esto permite una dialéctica más rica entre lo que se deshace y lo que se hace con lo que se deshace.




martes, 20 de diciembre de 2011

Próximos seminarios:

-En el CELCIT, del 6 al 10 de febrero, de 19 a 23 hs. ( 5 encuentros)

-En Timbre 4, del 13 de febrero al 1 de marzo, de 19 a 22 hs. (9 encuentros)

lunes, 12 de diciembre de 2011

Tarkovski

Un principio para el cine

Este párrafo está tomado del libro "Martirologio", que recopila los diarios que Andrei Tarkovski escribió entre los años 1970 y 1986

Hubo un tiempo en que pensaba que el cine, a diferencia de otros tipos de arte, por ser el más democrático, actúa sobre el espectador de forma total. Que el cine, antes que nada, era una representación fija, una representación fotográfica, inequívoca. Y que, por tanto, tenía que ser percibida igual por todos los espectadores. Que era evidente que, hasta cierto punto, una película, gracias a su apariencia unívoca, es percibida de la misma manera por todo el mundo. Qué error.

Quisiera encontrar y elaborar un principio con el que se pudiera influir al espectador individualmente, es decir, que la representación total fuera privada (como sucede con las imágenes literarias, pictóricas, poéticas y musicales). El resorte, según creo, es mostrar cuanto menos mejor, y a partir de este “menos” el espectador tiene que crearse una opinión sobre el todo. Sobre este principio se debe, en mi opinión, construir la imagen cinematográfica. Y si hablamos de simbolismo, el símbolo en el cine es el símbolo del estado de a naturaleza, de la realidad. ¡Pero no se trata del detalle, sin de lo que queda oculto!

24 de enero de 1973