sábado, 15 de febrero de 2014
jueves, 5 de diciembre de 2013
Georges Didi-Huberman
sobre la "forma intensa"
“Tendríamos allí una primera, una elemental respuesta a la cuestión de comprender qué es verdaderamente la “forma intensa”: por lo menos una cosa para ver que, por más próxima que esté, se repliega en la alta soledad de su forma y, en consecuencia, mediante esta simple fenomenología de la retirada, nos mantiene a distancia, nos impone respeto frente a ella. Entonces es cuando nos mira, entonces es cuando permanecemos en el umbral de dos mociones contradictorias: entre ver y perder, entre captar ópticamente la forma y sentir táctilmente- en su presentación misma- que se nos escapa, que sigue destinada a la ausencia.”
"Lo que vemos, lo que nos mira"
Editorial Manantial, p. 156
"Lo que vemos, lo que nos mira"
Editorial Manantial, p. 156
domingo, 29 de septiembre de 2013
No dejar de inventar
Ayer estuve en la primera de las charlas abiertas con las que Apacheta (Guille Cacace) celebra sus diez años. Loable modo de festejar promoviendo, relanzando el trabajo, la reflexión, o sencillamente, el encuentro. El invitado del día fue Ciro Zorzoli, quien dio algunas claves acerca del modo en que entiende el trabajo con los actores. En este sentido, el modelo musical le resulta especialmente útil para pensar en un actor que no sea la pura expresión de un yo exagerado, desmesurado y autosuficiente, sino más bien una singularidad abierta a escuchar, a encontrar lo desconocido de sí en esa escucha, a encontrarse con los otros y lo otro de sí en la agudización de su percepción.
Pienso que la producción de eso inesperado, sorprendente e imprevisto es lo que nos diferencia del amoldamiento al que nos conducen los procesos regulados de producción cultural hegemónicos. El destino inexorable de lo nuevo es volverse viejo y conocido. Nuestro destino como artistas es no dejar de inventar lo nuevo cada vez.
Ayer estuve en la primera de las charlas abiertas con las que Apacheta (Guille Cacace) celebra sus diez años. Loable modo de festejar promoviendo, relanzando el trabajo, la reflexión, o sencillamente, el encuentro. El invitado del día fue Ciro Zorzoli, quien dio algunas claves acerca del modo en que entiende el trabajo con los actores. En este sentido, el modelo musical le resulta especialmente útil para pensar en un actor que no sea la pura expresión de un yo exagerado, desmesurado y autosuficiente, sino más bien una singularidad abierta a escuchar, a encontrar lo desconocido de sí en esa escucha, a encontrarse con los otros y lo otro de sí en la agudización de su percepción.
Pienso que la producción de eso inesperado, sorprendente e imprevisto es lo que nos diferencia del amoldamiento al que nos conducen los procesos regulados de producción cultural hegemónicos. El destino inexorable de lo nuevo es volverse viejo y conocido. Nuestro destino como artistas es no dejar de inventar lo nuevo cada vez.
TALLER DE VERANO EN EL CELCIT FEBRERO 2014
Taller de verano EL EFECTO INESPERADO - TALLER DE INVESTIGACION SOBRE LA DRAMATURGIA DEL ACTOR a cargo de Román Podolsky. 17 al 21 de febrero, de lunes a viernes de 19 a 23. Abierta la inscripción. Más información: http://celcit.org.ar/cursos/94_el-efecto-inesperado---taller-de-investigacion-sobre-la-dramaturgia-del-actor.html
martes, 19 de febrero de 2013
DOS PROPUESTAS EN 2013
Seminario para Actores
Entrenamiento e Investigación a
partir de textos propios y ajenos
A partir de un tema propuesto desde la
coordinación, los participantes buscarán y escribirán textos con el
objetivo de producir escenas para representar y probar su teatralidad.
Al final del Seminario, haremos una Muestra del
trabajo realizado.
El Seminario se desarrollará entre Abril y
Noviembre de 2013
Los días Miércoles, de 19 a 22:30 hs.
En Washington 2225, entre Olazábal y Mendoza,
Belgrano R
Fecha de inicio: Miércoles 3 de Abril, a las
19:00hs.
Costo del Seminario: $ 400.- x mes. No se paga
matrícula.
Requisito: envío de CV y entrevista previa
Contacto para inscripción e informes:
cel: 15 4051 4814
Taller de Dirección
Un espacio para la producción de
montajes breves
Cada participante trabajará en la
producción de un montaje breve (aproximadamente 30 minutos de duración) a
partir de materiales no teatrales: una noticia del diario, uno o varios poemas,
improvisaciones surgidas de los actores, la adaptación o fragmentos de un
cuento o novela, trozos de un diario de vida, manuales, o cualquier otro
disparador que sea de su interés.
El Taller se desarrollará entre Abril y Noviembre
de 2013
Los días Lunes, de 18 a 22:00 hs.
En Washington 2225, entre Olazábal y Mendoza,
Belgrano R
Fecha de inicio: Lunes 8 de Abril, a las 18:00hs.
Costo del Taller: $ 400.- x mes. No se paga
matrícula.
Requisito: envío de CV y entrevista previa
Contacto para inscripción e informes:
cel: 15 4051 4814
Qué poca cosa los relojes, que sólo marcan las horas
Por Román Podolsky, febrero 2013
Nos alejamos de la acción en la
medida en que nos acercamos a la memoria.
Nuestro trabajo consiste entonces en
extraer los fragmentos de historias de
su condición de pasado con relación al presente en el que están siendo dichos.
Extraídos de allí, esos fragmentos
son el presente que fueron y ya no pasado.
Y al ser presente desdoblado –un poco
en presente, un poco en pasado- estos fragmentos recobran una vitalidad que
perfora la línea del tiempo útil, narrativo, de representación.
Esto lo pienso en relación al trabajo
que hago, luego de leer el maravilloso libro de Gilles Deleuze “Cine II, Los signos del movimiento y
del tiempo”. Esta referencia al desdoblamiento del presente se encuentra
especialmente en el capítulo XXXI.
Entonces hay dos articulaciones: una
de ellas es la que efectuamos en la lectura de lo que ha quedado, la que une
las partes, la que hace que la cosa avance para nosotros y para los otros.
Sobre esta primera articulación se puede hablar, discutir, acordar y disentir
hasta hallar la satisfacción que pone un punto a la progresión.
Pero hay una segunda articulación y
es la que los fragmentos realizan ya no entre sí sino con ellos mismos, con
distintos presentes que han sido a lo largo del trabajo e incluso más allá del
mismo, en relación a los presentes/pasados de los cuales provienen y que el
trabajo ha puesto a distancia, para evitar toda amenaza de representación.
Crear una secuencia entonces implica
avanzar en la articulación de momentos que inexorablemente van hacia adelante
desde una perspectiva cronológica, en relación a un tiempo exterior. Pero la
tarea no concluye allí en la medida en que una segunda articulación, más sutil,
no necesariamente accesible a la voluntad se produce, uniendo en un momento, todos
los otros momentos que ese momento ha sido.
Allí comienza a tener espacio el
tiempo.
Por sí mismo, indómito,
inconmensurable.
Indiferente por completo a la arrogancia
de la que se jactan los relojes.
Y sus pretenciosos usuarios.
martes, 4 de diciembre de 2012
Es el defecto, estúpido
Lo
que voy a transcribir fue publicado en el Suplemento Radar, de Página 12, el
domingo 25 de noviembre pasado. Es una nota a tres escritores brasileños,
Bernardo Carvalho, Andrea del Fuego y Altair Martins, en ocasión de una visita
que hicieron a Buenos Aires para participar en un encuentro en el Malba sobre
la literatura de su país.
En
un momento, Carvalho habla sobre modelos establecidos de escritura en la
actualidad. Sabemos que cuando hay un modelo, hay una diferencia entre lo que
está bien y lo que está mal. Sabemos también que esos modelos suelen ser formulados
y sostenidos por el mercado. Y que el criterio que al mercado le permite diferenciar
lo bueno de lo malo está en relación a las ventas que una obra produce.
La
diferencia no tiene lugar en esta lógica, puesto que es la expresión de una
desviación respecto del modelo establecido. Por lo tanto, el destino de lo
diferente es el rechazo, su ocultamiento o la más completa ignorancia.
Mientras lo homogéneo valida,
lo diferente interroga. ¿Y acaso hay algo más
inútil que buscar preguntas allí donde únicamente se acepta la escritura de
respuestas?
Bueno, aquí va la
transcripción prometida de un fragmento del artículo:
El realismo urbano, sin
embargo, también ha cobrado un espacio importante en la producción literaria más
reciente, y es sobre la proliferación de esta estética que Bernardo Carvalho
apunta: “Me parece que la búsqueda de esa eficiencia de la que hablaba tiene que
ver con construir una estética y un lenguaje cada vez más realista en el
sentido de que sea más fluido, donde haya menos ruido, menos interrupción. Hubo
una época en que el error era fundamental en la literatura, el defecto era
interesante porque es el defecto lo que marca la diferencia, y hoy hay cada vez
menos posibilidades de publicar el defecto. Cada vez es más profesional: vas a
un taller literario donde aprendés técnicas, donde aprendés por qué un cuento
es mejor que otro. Ahora, ¿por qué ese cuento muy malo no es maravilloso? Es eso
lo interesante de la literatura. ¿Por qué el error y el defecto no es la
cualidad? Hay un anhelo muy grande por parte de Brasil de querer participar en
esa especie de concierto universal literario. (…) Entonces pienso que el modelo
de literatura que se está creando es un modelo con varias diferencias entre
autores, pero es un modelo basado en la tradición anglosajona reciente, que es
el modelo del mercado”.
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